Bienes de Consumo, Durables y Servicios
Diciembre 2025
Investigadores responsables: Marcelo Capello y Federico Belich
En alimentos y bebidas (precios a consumidor final), la comparación de diez productos en diez países muestra que Argentina resulta más cara en el 39% de los casos. Brasil presenta precios más bajos que Argentina en 9 de los 10 productos. En los casos de Chile y Polonia, aproximadamente el 50% de los bienes resultan más baratos que en Argentina, proporción que se eleva al 80% cuando la comparación se realiza con China. En contraste, en países como México, Estados Unidos, Australia, Francia y Corea del Sur, entre el 70% y el 100% de los precios se ubican por encima de los niveles observados en Argentina.
Dentro de la canasta analizada, el país aparece relativamente caro en agua mineral, mientras que presenta precios bajos en queso, papas y carne bovina. En conjunto, se trata de una situación entre intermedia y favorable, en alguna medida esperable, dado que Argentina presenta una elevada productividad agropecuaria y aplica Derechos de exportación (reducen los precios en el mercado interno).
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En este grupo de productos, Argentina aparece como el país más caro en el 81% de los casos relevados, mejorando el valor de 90% obtenido en el informe de septiembre de con datos de agosto 2025. Autos, motos, electrónicos del hogar, indumentaria y calzados muestran precios sistemáticamente más caros a los del resto de los países incluidos en la comparación.
La explicación principal radica en la combinación de alta protección comercial y elevada carga tributaria interna. Por un lado, los derechos de importación (DIM) y las restricciones al ingreso de bienes encarecen notablemente los precios locales. Por otro lado, los impuestos internos -IVA nacional, Ingresos Brutos provinciales y municipales, impuestos específicos y el impuesto a los débitos y créditos bancarios- terminan reforzando esta brecha.
Existen tres productos entre los diez analizados en los que Argentina presenta precios más altos que todos los demás países incluidos en la comparación: freidora de aire, vestidos y zapatillas.
Si bien se trata de bienes transables, que en principios deberían tener precios similares entre países cuando se expresan en una moneda común, en Argentina los valores resultan generalmente más elevados, debido a la política comercial y tributaria aplicada en el país, tanto en general como específicamente sobre este tipo de bienes.
No obstante, la progresiva mayor apertura que se observa en Argentina, y las reducciones en algunos impuestos internos, han acortado las diferencias de precios con otros países.
En servicios personales o familiares (y bienes relacionados con ellos), Argentina resulta más cara en un 32% de los casos comparados, mejorando levemente el 36% obtenido en el informe de septiembre. La diferencia es más marcada frente a Brasil, donde somos más caros en un 80% de los ítems, mientras que frente a China la proporción desciende al 70% y con Chile al 50%. En contraste, en países desarrollados los servicios suelen ser más caros que en Argentina.
En este contexto, nuestro país aparece relativamente caro en una comida en restaurante y relativamente barato en la cuota de un gimnasio, la educación preescolar, el boleto en transporte urbano de pasajeros y el precio de la nafta.
Los resultados obtenidos son coherentes con lo esperado desde la teoría, ya que los bienes y servicios no transables tienden a ser más caros en países desarrollados. Sin embargo, Argentina aparece como relativamente cara respecto de Brasil, aunque no tanto frente a Chile y México. En algunos casos puntuales, como el boleto urbano, la diferencia se explica por la incidencia de subsidios estatales en nuestro país.