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Argentina exhibe un leve retroceso en la competitividad de precios de bienes y servicios de consumo en los últimos meses

Con una economía más abierta y una inflación menor a la existente hasta el año 2023, tras el ajuste cambiario y fiscal inicial efectuado por la actual administración nacional de gobierno, la discusión sobre la competitividad de precios y costos ha devenido crecientemente importante, por lo que IERAL viene realizando desde el año 2025 un seguimiento de precios de bienes de consumo y de costos de producción en Argentina, comparado con otros países.

Los precios en diferentes países, medidos en una moneda común como el dólar, pueden cambiar en el tiempo por la inflación local y por modificaciones en el tipo de cambio entre la moneda local y el dólar, aunque también por cambios en la política comercial o tributaria o en la productividad local. En este sentido, la mayor volatilidad de precios y cambiaria que ha caracterizado a Argentina en varias décadas, puede producir novedades importantes en la comparación de precios dentro de un mismo año, y además resulta interesante chequear si las reformas estructurales y los cambios en los impuestos y derechos del comercio exterior que se vienen produciendo en Argentina en los últimos dos años, están modificando los precios observados, con relación a otros países.

En esta oportunidad, la medición se concentra en los precios existentes a finales de abril de 2026 en bienes de consumo finales no durables (alimentos y bebidas), bienes de consumo durables y servicios personales. Previo a dichos resultados, se analiza la evolución del tipo de cambio real (TCR) y del índice Big Mac en Argentina, dado que constituyen también referencias importantes en materia de competitividad de precios.

Tipo de cambio real

Después de varios meses de estabilidad en el mercado de cambios, el tipo de cambio real multilateral (TCRM) de Argentina en abril de 2026 se ubicó en 1.381 pesos, un 19% por debajo del techo superior de la banda cambiaria, cuando en el mercado de futuros se esperaba un valor de 1.444 pesos para junio próximo, con similar diferencia respecto al techo de la banda cambiaria.

En abril pasado, el TCRM se ubicaba un 2% por arriba del observado en noviembre de 2023 (último mes del gobierno de Alberto Fernández) y resultaba un 28% inferior al del promedio 2000-2026, valor este último que resultaría actualmente en un tipo de cambio de 1.921 pesos. Aun así, en abril-26 el TCRM seguía siendo un 22% mayor al de diciembre de 2001, hacia el final de la Convertibilidad (hoy serían 1.129 pesos) y un 12% superior al de noviembre de 2015, al término del segundo período de gobierno de Cristina Fernández (hoy serían 1.230 pesos).

Otra referencia importante es el TCRM de febrero de 2016, tras la salida del cepo cambiario al inicio de la Administración Macri, que resultaría equivalente a 1.673 pesos actuales, superior al observado en abril de 2026, pero inferior al techo de la banda, que el mes pasado se ubicaba en 1.698 pesos.

En síntesis, el TCRM de Argentina se ubica un 28% por debajo de un promedio de largo plazo, aunque debe aclararse que, dada la expansión observada y esperada para los próximos años en las exportaciones de petróleo, gas y minería, es muy probable que a futuro el país exhiba un TCRM inferior al promedio histórico, y resulte sostenible desde el punto de vista de la balanza de pagos.

Por otra parte, no deja de ser relevante que el techo superior de la banda cambiaria resulte similar al TCRM observado en los primeros meses de la administración de Mauricio Macri, cuando se eliminó el cepo cambiario y el tipo de cambio exhibió una importante suba. Dicho techo superior no parece ser un nivel de TCRM que luzca inviable a futuro, dadas las perspectivas mencionadas para las exportaciones a largo plazo.

Índice Big Mac

En la última medición de la revista The Economist, correspondiente a enero de 2026, el precio de la Big Mac de Argentina se ubicó en US$ 5.5, un 6% por arriba (US$ 0,3) del promedio de los 71 países que releva dicha publicación, resultando prácticamente el mismo precio en dólares que en el promedio de países de Latinoamérica. Es un 11% menor a Colombia y 37% inferior a Uruguay, aunque resulta 2% superior a Chile y 24% mayor a Brasil.

Desde el punto de vista del índice Big Mac, en enero pasado Argentina no parecía contar con un tipo de cambio real demasiado desalineado con países comparables.

No obstante, lo que debe destacarse de nuestro país es la elevada volatilidad de precios relativos. De hecho, en el período 2000-2026, Argentina exhibe la mayor volatilidad de precios de la Big Mac entre todos los países que conforman el índice, con un coeficiente de variación (0,4) que resulta el doble del promedio de los países (0,2), y un 33% mayor al de países de Latinoamérica (0,3).

Entre los años 2000 y 2026, el precio de la Big Mac en EEUU pasó de US$ 2,2 al inicio del período a US$ 6,1 en el último año (dólares corrientes), mientras en Argentina osciló entre 0,8 y 7,4 dólares en el mismo lapso, con mínimo en el año 2002 y máximo en 2015.

En el caso del promedio de países, entre los años 2000 y 2026, el precio de la Big Mac pasó de US$ 2,5 al inicio del período a US$ 5,5 en el último año, en dólares corrientes. De acuerdo con el gráfico que sigue, resulta claro que los períodos de mayor apreciación cambiaria en Argentina, si nos guiamos por el precio de la Big Mac, ocurrieron entre 2013 y 2017 y luego en 2023, mientras que el período de mayor depreciación del peso argentino se observó entre 2002 y 2007.

Comparativo internacional de precios de bienes y servicios de consumo durable y no durable

Alimentos y Bebidas

En alimentos y bebidas (precios al consumidor final), la comparación de diez productos en diez países muestra que Argentina resulta más cara en el 47% de los casos, con algún retroceso en materia de competitividad de precios (39% en la medición de dic-2015). Brasil presenta precios más bajos que Argentina en 8 de los 10 productos. En los casos de Chile, México Polonia y Corea del Sur, entre el 50% y el 60% de los bienes resultan más baratos que en Argentina, proporción que se eleva al 90% cuando la comparación se realiza con China. En contraste, en países como Estados Unidos, Australia y Francia entre el 80% y el 100% de los precios se ubican por encima de los niveles observados en Argentina.

Dentro de la canasta analizada, el país aparece relativamente caro en agua mineral y cerveza nacional, mientras que presenta precios bajos en queso, papas y arroz blanco. En conjunto, se trata de una situación entre intermedia y favorable, en alguna medida esperable, dado que Argentina presenta una elevada productividad agropecuaria y aplica derechos de exportación, que reducen los precios en el mercado interno de algunos alimentos.

Comparando con el informe anterior de diciembre del 2025, los mayores cambios se encuentran en el encarecimiento relativo de la carne vacuna (entre 40% y 60%), papas (entre 15% y 26%) y cerveza (entre 34% y 46%), mientras que el arroz blanco ha tenido una disminución relativa (entre 12% y 20%) en su precio con respecto a los demás países.

Bienes durables, indumentaria y calzado

En este grupo de productos, Argentina aparece como el país más caro en el 81% de los casos relevados, similar a la situación de dic-25. Autos, motos, electrónicos del hogar, indumentaria y calzados muestran precios sistemáticamente más caros a los del resto de los países incluidos en la comparación. La bicicleta urbana es el único bien relevado que presenta menores precios a los demás países.

La explicación principal radica en la combinación de protección comercial y elevada carga tributaria interna. Por un lado, los derechos de importación (DIM) y las restricciones cuantitativas al ingreso de bienes encarecen los precios locales. Por otro lado, los impuestos internos -IVA nacional, Ingresos Brutos provinciales y municipales, impuestos específicos y el impuesto a los débitos y créditos bancarios- terminan reforzando esta brecha.

Existen cuatro productos entre los diez analizados en los que Argentina presenta precios más altos que todos los demás países incluidos en la comparación: freidora de aire, jeans, vestidos y zapatillas.

Si bien se trata de bienes transables, que en principios deberían tener precios similares entre países cuando se expresan en una moneda común, en Argentina los valores resultan generalmente más elevados, debido a la política comercial y tributaria aplicada en el país, tanto en general como específicamente sobre este tipo de bienes. No obstante, la progresiva mayor apertura que se observa en Argentina, y las reducciones en algunos impuestos internos, han acortado las diferencias de precios con otros países, y así debería continuar en próximos meses.

Servicios familiares o personales

En servicios personales o familiares (y bienes relacionados con ellos), Argentina resulta más cara en un 34% de los casos comparados, cuando dicho guarismo era del 32% en diciembre pasado. La diferencia es más marcada frente a Brasil y China, donde somos más caros en un 80% de los ítems, mientras que frente a Chile la proporción desciende al 50%. En contraste, en países desarrollados los servicios suelen ser más caros que en Argentina.

En este contexto, nuestro país aparece relativamente caro en una comida en restaurante y relativamente barato en la cuota de un gimnasio, la educación preescolar, el boleto en transporte urbano de pasajeros, el precio de la nafta, las expensas para departamento y la tarifa de taxi.

Los resultados obtenidos son coherentes con lo esperado desde la teoría, ya que los bienes y servicios no transables tienden a ser más caros en países desarrollados. Sin embargo, Argentina aparece como relativamente cara respecto de Brasil y China, aunque no tanto frente a Chile. En algunos casos puntuales, como el boleto urbano, la diferencia se explica por la incidencia de subsidios estatales en nuestro país.

Posición en el ranking global

Finalmente, se calculó la posición que ocupa Argentina en el ranking internacional de precios en dólares para un conjunto más amplio de bienes y servicios, tomando como referencia la base de datos de 100 países relevados por Numbeo.

Los resultados confirman que los productos más caros de Argentina a nivel global se concentran en el rubro indumentaria y calzado:
Vestido de marca internacional: 1° puesto (más caro del mundo).
Zapatillas deportivas: 6°.
Jeans (Levi’s 501 o similar): 7°.
Agua mineral (1,5 litros): 12°.
Barra de pan blanco (500 g): 22°.

Por el contrario, entre los productos relativamente más baratos destacan:
Vino de gama media: 86° puesto.
Cuota mensual de gimnasio: 76°.
Bife de Nalga: 71°.

Marcelo Capello y Gaspar Reyna

Responsables de la sección Fiscal.