Competitividad industrial: persisten elevados costos de producción pese a una moderada convergencia internacional de precios
En las últimas semanas se llevó a cabo una nueva comparación internacional de precios de insumos industriales (tanto bienes como servicios y mano de obra) que permite dimensionar los problemas de competitividad que se presentan para la producción de bienes y servicios en Argentina, a la vez que introducir análisis dinámico (entre mediciones).
Mientras se verifica que los precios tienen una cierta convergencia respecto de los que rigen en los países vecinos, no hay mejoras significativas de la competitividad, evidenciando la necesidad de reformas adicionales y, posiblemente, tiempo para que continúe el proceso de ajustes de precios relativos.
Los insumos se clasificaron de acuerdo con los sectores que los utilizan principalmente en su producción: generales, construcción, industriales propiamente dichos, alimenticios y TICs. Se resalta que gran parte de estos elementos representa costos relevantes para la mayoría de las industrias, tanto de forma directa como indirecta.
El análisis abarca 17 bienes y servicios, y se comparan los precios de Argentina con los de otros cinco países (Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Estados Unidos), totalizando cerca de 80 comparaciones de precios.
En la mayoría de los casos, la información surge de un relevamiento propio de sitios web en los que se comercializan estos productos para cada país, dada la escasa disponibilidad de fuentes públicas que ofrezcan dicha información de manera sistemática.
Los criterios metodológicos aplicados se detallan en el apartado correspondiente.
Del total de comparaciones realizadas, el 49% reflejó que los precios de los insumos fueron más bajos en los demás países que en Argentina, observando un incremento de 5 puntos porcentuales sobre la medición anterior. De esta manera, Argentina sigue resultando un país caro para la producción.
El país con menores costos comparados (considerando diferencias promedio de precios) resulta ser Brasil, mayor socio comercial de Argentina, en el que los insumos tienen precios más bajos en 65% de los casos analizados (aunque las diferencias son menores), 6 puntos porcentuales más que la medición previa.
Si se analizan los costos comparados con Chile, 64% de los insumos resulta más económico, especialmente insumos para industria manufacturera y para construcción.
En el caso de Paraguay en 56% de los insumos se observa ventaja a favor del vecino país, puesto que se pueden adquirir a menor precio que en Argentina. Además, por las diferencias existentes, se ubica entre los países de menores costos de la muestra considerada.
Los países con mayores costos relativos son Uruguay y Estados Unidos, acorde a lo esperado. En el primer caso, 40% de los insumos y servicios más baratos que los que afrontan los sectores productivos en Argentina, mientras que en la economía estadounidense solo 24% de los precios son más económicos.
De esta manera, la selección de insumos y servicios implica el siguiente ordenamiento en términos de costos (del país más caro al más económico): Estados Unidos, Uruguay, Chile, Argentina, Paraguay y Brasil.
Si se examina cada insumo estudiado podemos destacar algunos hechos ilustrativos, a saber:
- Entre los insumos generales la energía eléctrica se destaca por ser más barata en solo uno de los cinco de los países comparados con Argentina. En combustibles, en general se verifican precios más altos que en tres de los cinco países.
- El servicio de internet es más barato en dos de los cinco países seleccionados que se dispone información, siendo más caro solamente en Uruguay y Estados Unidos, aunque éste último puede explicarse posiblemente por el método de venta en packs de servicios más amplios, con mayor velocidad de servicio. El valor al que se puede acceder a una notebook comparable, en esta medición, resulta mayor al que corresponde a los cinco países comparados.
- Los neumáticos presentan un resultado ambiguo, solo Chile y Paraguay tiene precios menores a los de Argentina. Aunque la distancia con los precios del resto de países se viene moderando respecto de años anteriores.
- En el caso del azúcar, resulta ser más barata en Argentina que los otros países analizados, aunque en el caso de la harina resulta más cara que en cuatro de los cinco países comparados.
- Entre los componentes de servicios tecnológicos, se destaca que los salarios de programadores y los espacios de coworking resultan más económicos que en Argentina en cuatro de los cinco de los países comparados.
¿Factores locales o internacionales?
Para desmenuzar qué hay por detrás de los cambios de precios que impactan en la competitividad es interesante analizar la proporción de precios que aumentaron en dólares y en moneda doméstica de cada país.
En Argentina, del total de bienes y servicios relevados, el 89% aumentó su valor en pesos argentinos y el 11 % se redujo. Como referencia, en la medición anterior, durante marzo de 2026, el 56% de los precios había subido en moneda doméstica y el 31% había bajado de valor.
Por otra parte, los precios en dólares aumentaron en el 74% de los productos relevados, y bajaron en 21% de los casos (el resto se mantuvo en niveles comparables).
En el contexto general, los precios en dólares han subido en la mayor parte de los países. Se destaca que, de los casos relevados, en Paraguay el 94% de los precios creció en dólares, mientras que tal medida alcanzó el 84% en Brasil, y Estados Unidos el 63%. En Chile y Uruguay el porcentaje de productos cuyo precio creció en dólares fue menor. Las subas relacionadas con el incremento del valor del petróleo se verificaron en todos los países, aunque con impacto de orden de magnitud heterogéneo.
Como los impactos de las subas de precios y los cambios en las cotizaciones de las monedas han sido heterogéneos, el resultado de las comparaciones de precios merece un examen particular.
El porcentaje de productos más baratos que en Argentina es muy diferente en cada país analizado, y también es diferente su dinámica. Mientras en la comparación con Paraguay y con Estados Unidos esa porción viene decreciendo tendencialmente, en Chile, Brasil y Uruguay viene creciendo.
Así, en la medición actual resaltan Brasil y Chile, como los países en los que una mayor porción de bienes es más barata que en Argentina, 65% y 64% respectivamente. En el primer caso creciendo respecto de la medición anterior y en el caso de chile manteniéndose en el mismo nivel.
Por su parte Paraguay tiene 56% de bienes más baratos, entre los incluidos en la muestra comparada, un guarismo ligeramente menor al de la medición anterior. En el caso de Uruguay y Estados Unidos la proporción de productos más económicos que en Argentina es minoritaria, 40% y 24% respectivamente. En el total de comparaciones realizadas, se aprecia un aumento ligero en la proporción de bienes que tienen menor valor en el extranjero, pasando de 44% a 49% del total.
Por último, es interesante analizar la distancia que existe entre los precios. Lo primero a observar es que en cada medición la distancia entre los precios de los bienes en argentina y los países comparados es oscilante y muy heterogénea. No obstante, se perciben algunas tendencias que vale la pena destacar.
Cuando se compara Argentina respecto de países con los que las distancias de precios suelen ser menores, como es el caso de Brasil, Chile y Paraguay, se observa que en general medición tras medición la distancia promedio se viene reduciendo. Siempre es oportuno destacar que hay una importante heterogeneidad, por lo que la distancia promedio esconde grandes diferencias.
Mientras en julio de 2025 la distancia promedio era de 5,8%, en la medición de julio 2026 la distancia se redujo a 2,2%, y en general hay menor distancia que en las mediciones anteriores, salvo casos extremos.
Por otra parte, si se comparan los precios de Argentina con los de los países que en general tienen precios promedio mayores, Uruguay y Estados Unidos, también se aprecia una distancia que viene achicándose. Mientras que en julio de 2025 la distancia promedio era de 42,5% (en promedio los precios en Argentina eran inferiores), en la medición más reciente ese guarismo se redujo a 36,4%.
Estos cambios reflejan la conjunción de muchos factores, a saber: dinámica interna de precios, cotización de monedas, cambios en precios internacionales. De todos modos, reflejan una cierta tendencia a la ecualización de precios, lo que es esperable que ocurra principalmente en los bienes transables, pero también queda explícito que estos cambios se dan muy lentamente.
Como corolario de los análisis, la medición actual muestra una continuidad del proceso de convergencia internacional de precios observado durante el último año, aunque con una dinámica heterogénea entre países e insumos. Si bien la distancia promedio respecto de los países de menores costos (Brasil, Chile y Paraguay) volvió a reducirse, también aumentó la proporción de bienes y servicios que presentan precios inferiores a los de Argentina, pasando del 44% al 49% del total de comparaciones. Esto indica que la producción local continúa enfrentando desventajas de costos relevantes frente a buena parte de la región.
Al mismo tiempo, la evolución reciente refleja un contexto internacional de incrementos de precios en dólares, particularmente en bienes vinculados a la energía y otros insumos transables, por lo que la convergencia observada responde tanto a factores domésticos como externos. En consecuencia, si bien se aprecia un proceso gradual de normalización de precios relativos, éste avanza lentamente y todavía no modifica de manera sustancial la posición competitiva de Argentina.



