Argentina: Bien en variables fiscales, pero su riesgo país respondería a nivel de reservas e historial institucional-crediticio
Con datos correspondientes a Julio de 2026, Argentina presentaba un riesgo país (RP) de 434 puntos básicos, similar a Ecuador y Bolivia, algo más del doble que México y Colombia, cerca de 4 veces los valores de Brasil y Perú, casi 5 veces que la realidad de Chile y poco más de 6 veces el número de Uruguay. A pesar de los progresos macroeconómicos observados en Argentina desde diciembre de 2023, el RP bajó en forma considerable, pero no se logra perforar el piso de los 400 puntos básicos, que acercarían la posibilidad de regresar a los mercados internacionales de crédito.
Las mejoras fiscales logradas por el sector público argentino en los últimos dos años y medio parecerían, a priori, justificar un menor nivel de RP este país. Si se compara dicho indicador en el mes de diciembre de 2025, con el resultado primario obtenido por países de LATAM en dicho año (Grafico 2), puede concluirse que generalmente ocurre que a mayor déficit fiscal primario se cuenta con mayor RP, aunque Argentina se sale claramente de la tendencia: en diciembre de 2025 exhibía un RP demasiado alto para el superávit primario que alcanzó en dicho año.
Esa situación fiscal puede observarse claramente en el gráfico 3, en que Argentina y México lideran el ranking de superávit primario en 2025, a nivel de gobierno general (todos los niveles de gobierno), con México exhibiendo un excedente equivalente a 1,2% del PIB, y Argentina entre 0,9% (dato FMI) y 1,3% del PIB (estimación IERAL). Sigue Paraguay con un superávit de 0,2% del PIB. En cambio, en dicho año presentaron déficit primario Brasil (-0,4%), Perú (-0,9%), Uruguay (-1,1%), Ecuador (-1,7%), Chile (-2,0%), Colombia (-3,5%) y Bolivia (-9%). El promedio de América Latina y el Caribe dio un déficit primario de 0,3% del PIB en el año 2025.
Si en lugar del resultado fiscal primario, se compara el resultado financiero de cada país en el año 2025 (resultado luego de pagar intereses de deuda), nuevamente Argentina aparece en la mejor situación, aunque en este caso con un déficit financiero de 0,4% del PIB, frente a déficits de 1,7% en Paraguay, 2,4% en Perú, 2,8% en Chile, 3,4% en Uruguay, 4,9% en México, 5,7% en Colombia, 8,1% en Brasil y 11,6% en Bolivia. El déficit financiero promedio de Latinoamérica y el Caribe el año pasado fue equivalente a 5,1% del PIB.
Podría plantearse que en Argentina se subestiman los intereses pagados por la existencia de letras capitalizables, que integran intereses junto con el capital de la deuda a pagar en el vencimiento, pero aun considerando la reestimación que realiza el FMI por dicho concepto, el déficit financiero de Argentina hubiera sido de 1,4% del PIB en 2025, el menor de los países de LATAM aquí considerados.
Tras el importante ajuste fiscal sobre el gasto público ocurrido en Argentina desde el año 2016 en adelante (recorte de más de 10 puntos del PIB), especialmente en los años 2024 y 2025 (en que se concentra más del 50% del recorte total), el nivel del gasto público consolidado de Argentina se ubica en torno a 32% del PIB, según datos del FMI (Gráfico 5) similar al observado en Colombia, Bolivia y Uruguay, bastante por debajo de los guarismos de Brasil (47,4%) y Ecuador (38,4%), aunque por arriba de los ratios de México (29,8%), Chile (26,4%), Perú (21,4%) y Paraguay (19,6%).
Cuando se compara el nivel de endeudamiento de los países de LATAM en 2025, puede observarse en el gráfico 6 que Argentina se ubica entre los mayores ratios, con 80,3% del PIB, superado por Brasil (93,3%) y Bolivia (84,8%), aunque por arriba de países como Uruguay (65,7%), México (61,8%), Colombia (59,9%), Ecuador (54,4%), Chile (41,8%), Paraguay (38,1%) y Perú (30.2%).
No obstante, si se descuentan de la deuda pública total de cada país las obligaciones “intra-sector público” (Grafico 7), Argentina queda mejor posicionada, con una deuda de alrededor de 48% del PIB en 2025, por debajo de Bolivia, Brasil, Uruguay, México y Colombia, y mayor que en Paraguay, Chile y Perú.
Donde claramente Argentina se ubicaba en desventaja en diciembre de 2025, era en el nivel de las reservas internacionales del BCRA, que en ese momento resultaban equivalentes a 6% del PIB, superadas por Ecuador (8,2%), México (14%), Colombia (14,8%), Brasil (15,7%), Chile (18%), Paraguay (21,6%), Uruguay (22,3%) y Perú (26,3%). La situación se agrava si se considera que las reservas netas de Argentina, en ese momento, resultaban prácticamente nulas.
Seguramente la cuantía relativa de las reservas internacionales es una variable que impacta sobre los niveles de RP de cada país, dado que constituye uno de los componentes que ayudan a caracterizar la capacidad de un país para cancelar sus obligaciones externas a corto y mediano plazo. Si bien el BCRA de Argentina compró dólares por alrededor de 13.500 millones en lo que va del año, sus reservas brutas aumentaron en 7.739 millones desde diciembre pasado, y su actual nivel relativo al PIB (7,8%) aún resulta relativamente bajo. El reingreso de Argentina a los mercados internacionales de deuda podría ayudar a mejorar esta situación, aunque ello depende que el RP se ubique más cerca de los 300 puntos básicos.
Además de la situación fiscal y de reservas internacionales de cada país, claramente existen otras variables que inciden sobre el nivel de RP, como la existencia de restricciones a los movimientos internacionales de capitales y el historial en materia de incumplimientos de deudas en las últimas décadas, dos variables en que Argentina evidentemente no ranquea bien.
El gráfico 9 de “telarañas” permite comparar la situación de Argentina y Brasil en 2025 en materia de RP y en algunas de las variables fiscales y monetarias que influyen sobre dicho índice. Puede observarse que Argentina exhibía ventajas (puntos más alejados del centro del gráfico, con variables estandarizadas para que resulten comparables) en las tres variables fiscales (resultado primario, nivel de gasto público y nivel de deuda pública), y Brasil contaba con evidente ventaja en materia de reservas internacionales, con un RP claramente menor en Brasil que en Argentina. Además del nivel de las reservas, seguramente aquí inciden el “cepo” parcial existente para empresas en Argentina, y su foja de incumplimientos de deuda en las últimas décadas.
Cuando en el gráfico 10 se compara Argentina con un promedio de países de LATAM (Ecuador, Colombia, México, Brasil, Perú, Paraguay, Chile y Uruguay), puede observarse que nuestro país se destaca positivamente por su superávit primario, con un nivel de gasto público en el promedio de países, aunque con un nivel de deuda pública (bruta) mayor, y de reservas internacionales menor, que el promedio de esos países.
Estas últimas dos características, sumado a la existencia de controles de capitales y un mal historial crediticio, seguramente ubican el RP local por arriba de la mayoría de los otros países de LATAM, a lo que podría sumarse también el riesgo de “cambio drástico de política económica” que se enfrenta con cada elección presidencial en las últimas dos décadas y media. Riesgo que sigue vigente para la elección de 2027, y seguramente incide en el actual nivel de riesgo país local.
Resultan claros los principales desafíos macro para Argentina a largo plazo: 1) consolidar su situación fiscal, manteniendo el equilibrio financiero a nivel nacional (aunque mejorando su calidad, por ejemplo con mayor nivel de inversión pública) y recuperándolo a nivel de provincias, en ambos casos tras bajar adicionalmente la presión tributaria; 2) Seguir recuperando, como ocurrió en lo que va de 2026, las reservas internacionales del BCRA, para lo cual sería deseable un pronto reingreso a los mercados internacionales de crédito. A corto y mediano plazo también luce importante fortalecer reservas y contar con una estrategia definida para transitar un año electoral con previsible dolarización de ahorros de la población.
Marcelo Capello y Valentina Gallardo
Responsables de la sección Fiscal.


