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Comparación Internacional: bajan las brechas en durables, no así en alimentos y servicios

¿Cómo evolucionaron los precios de alimentos, bienes durables de consumo y servicios personales en el último trimestre, en Argentina y otros 9 países? Este informe responde esa pregunta, y agrega una medición del poder adquisitivo del salario industrial en Argentina y los restantes países del estudio, con relación a esos mismos bienes y servicios.

Con una economía más abierta, algunas reducciones de impuestos y mayor desregulación de la economía, aunque con un tipo de cambio que evoluciona por debajo de la inflación local, resulta conveniente auscultar la evolución del nivel de los precios en Argentina, expresados en dólares, con relación a otros países. En este contexto, para aportar a la discusión sobre la evolución de la competitividad local en materia de precios y costos, IERAL viene realizando desde el año 2025 un seguimiento de precios de bienes de consumo y de costos de producción en Argentina, comparado con otros países.

Los precios de un país, medidos en una moneda común como el dólar, pueden cambiar en el tiempo por la inflación local y por modificaciones en el tipo de cambio entre la moneda local y el dólar, aunque también por cambios en la política comercial o tributaria o en la productividad local. En este sentido, la mayor volatilidad de precios y cambiaria que ha caracterizado a Argentina en varias décadas, puede producir novedades importantes en la comparación de precios dentro de un mismo año, y además resulta interesante chequear si las reformas estructurales y los cambios en los impuestos y derechos del comercio exterior que se vienen produciendo, están modificando los precios observados, con relación a otros países.

En esta oportunidad, la medición se concentra en los precios existentes en agosto de 2026 en bienes de consumo finales no durables (alimentos y bebidas), bienes de consumo durables y servicios personales. Previo a dichos resultados, se analiza la evolución del tipo de cambio real (TCR) y del índice Big Mac en Argentina, dado que constituyen también referencias importantes en materia de competitividad de precios.

Tipo de cambio real

Después de varios meses de relativa estabilidad en el mercado de cambios, a fines de agosto de 2026 el tipo de cambio real multilateral (TCRM) de Argentina se ubicó en 1.513 pesos, un 20% por debajo del techo superior de la banda cambiaria. En el mercado de futuros se esperaba un valor de 1.621 pesos para fines de diciembre de 2026.

En agosto pasado, el TCRM se ubicaba un 5% por arriba del observado en noviembre de 2023 (último mes del gobierno de Alberto Fernández) y resultaba un 40% inferior al del promedio 2000-2026, valor este último que resultaría actualmente de 2.078 pesos. Aun así, en agosto-26 el TCRM seguía siendo un 18% mayor al de diciembre de 2001, hacia el final de la Convertibilidad (sería hoy de 1.224 pesos) y un 12% superior al de noviembre de 2015, al final del segundo período de gobierno de Cristina Fernández (hoy sería de 1.306 pesos).

Otra referencia importante es el TCRM de febrero de 2016, tras la salida del cepo cambiario al inicio de la Administración Macri, que resultaría equivalente a 1.898 pesos actuales, prácticamente en el techo de la banda.

En síntesis, el TCRM de Argentina se ubica un 40% por debajo de un promedio de largo plazo, aunque debe aclararse que, dada la expansión observada y esperada para los próximos años en las exportaciones de petróleo, gas y minería, es muy probable que a futuro el país exhiba un TCRM bastante inferior al promedio histórico, y resulte sostenible desde el punto de vista de la balanza de pagos.

Por otra parte, no deja de ser relevante que el techo superior de la banda cambiaria resulte similar al TCRM observado en los primeros meses de la administración de Mauricio Macri, cuando se eliminó el cepo cambiario y el tipo de cambio exhibió una importante suba. Dicho techo superior no parece ser un nivel de TCRM que luzca inviable a mediano y largo plazo, dadas las perspectivas mencionadas para las exportaciones a largo plazo.

Índice Big Mac

En la última medición de The Economist, correspondiente a julio de 2026, el precio de la Big Mac de Argentina se ubicó en US$ 5.9, un 9% por arriba (US$ 0,5) del promedio de los 72 países que releva dicha publicación, y resultando prácticamente el mismo que el promedio de países de Latinoamérica.

Así, el precio de la Big Mac de Argentina resultaba en julio pasado un 26% menor a Colombia y 34% inferior a Uruguay, aunque un 9% superior a Chile y 25% mayor a Brasil. Prácticamente un tercio de los países del mundo tienen un precio mayor que Argentina y dos tercios cuentan con precios menores.

Salarios industriales

En esta edición se incorpora una comparación del poder adquisitivo del salario industrial formal de cada país, en términos de los bienes de las tres canastas comparadas en el estudio. Al respecto, debe advertirse que Argentina contaba en el año 2025 con un salario de 1.689 dólares mensuales, menor que Australia, EEUU, Corea del Sur y Polonia, pero mayor que los otros países de Latinoamérica que se incluyen en este informe (Chile, México y Brasil).

Comparativo internacional de precios de bienes y servicios de consumo durable y no durable

Alimentos y Bebidas

En alimentos y bebidas (precios al consumidor final), la comparación de diez productos en diez países muestra que Argentina resulta más cara en el 48% de los casos, cuando tres meses atrás esa relación era del 47% (may-2026). Brasil presenta precios más bajos que Argentina en 9 de los 10 productos evaluados. En los casos de Chile, México Polonia y Corea del Sur, entre el 50% y el 70% de los bienes resultan más baratos que en Argentina, proporción que se eleva al 90% cuando la comparación se realiza con China. En contraste, en países como Estados Unidos, Australia y Francia, entre el 80% y el 100% de los precios se ubican por encima de los niveles observados en Argentina.

Dentro de la canasta analizada, el país aparece relativamente caro en bebidas, como agua mineral y cerveza, mientras que presenta precios relativamente bajos en queso, huevos y arroz blanco.

El siguiente gráfico muestra el mapa de calor de la variación del precio relativo de Argentina respecto a cada país, en agosto respecto a mayo de 2026. Los mayores cambios se encuentran por el encarecimiento relativo de papas (entre 14% y 35%), bebida gaseosa (entre 3% y 12%), cerveza (entre 4% y 13%) y arroz blanco (entre 7% y 17%), mientras que los huevos han tenido una disminución relativa en sus precios (entre 3% y 7%), junto al agua mineral (entre 0% y 5%), con respecto a los demás países. En el último trimestre, entre los alimentos y bebidas analizados, 3 productos tendieron a abaratarse en Argentina respecto a otros países, y 7 productos a encarecerse.

Cuando se iniciaron estas mediciones en marzo de 2025, Argentina resultaba más cara que otros países en el 53% de los casos comparados. Esa proporción bajó hasta 39% en diciembre de 2025, y desde entonces los alimentos y bebidas tendieron a encarecerse nuevamente, llegando a una proporción del 48% en agosto de 2026.

Es probable que durante el año 2025 las reformas de la economía y la depreciación del peso ocurrida en un año electoral, ayudaron a abaratar el precio de los alimentos y bebidas en Argentina, relativo a otros países. Pero la apreciación cambiaria que se verifica en 2026 revirtió parcialmente esa tendencia, a pesar de que las reformas continuaron, y de que se trata de bienes generalmente transables, pero que incluyen servicios no transables para llegar a consumidor final.

La medición del grafico anterior capta si Argentina es más cara o barata en cada alimento y bebida en el tiempo, respecto a otros países, pero no la intensidad de las diferencias. Por tal motivo, en el gráfico que sigue se muestra la evolución del desvío promedio de precios entre Argentina y otros países, entre marzo de 2025 y agosto de 2026. Puede observarse que el desvío promedio pasó de +24% en agosto de 2025, a +2% en diciembre de 2025, y subió luego hasta +16% en agosto de 2026.

Respecto al poder adquisitivo que tienen los salarios industriales en cada país, en términos de alimentos y bebidas que se incluyen en este informe, puede observarse en la tabla que sigue que, a pesar de que Brasil cuenta con menores precios en el 90% de los productos que entran en la comparación, el poder adquisitivo del salario industrial argentino resulta mayor al de Brasil en el 100% de los casos. Esto último también ocurre en la comparación con México.

En cambio, con Chile el resultado es parejo, pues en la mitad de los bienes el asalariado industrial de Argentina cuenta con mayor poder adquisitivo, y el de Chile es mayor en la otra mitad. Por otra parte, los trabajadores industriales de EEUU, Australia y Polonia presentan mayor poder adquisitivo en todos los alimentos y bebidas comparados, y en un 90% de los casos en Corea del Sur.

Bienes durables, indumentaria y calzado

En este grupo de productos, Argentina aparece como el país más caro en el 74% de los casos relevados, lo cual constituye una reducción con respecto a may-25 (82%). Autos, motos, electrónicos del hogar, indumentaria y calzados muestran precios sistemáticamente más caros a los del resto de los países incluidos en la comparación.

La explicación principal radica en la combinación de protección comercial y elevada carga tributaria interna. Por un lado, los derechos de importación (DIM) y las restricciones al ingreso de bienes encarecen los precios locales. Por otro lado, los altos impuestos internos -IVA nacional, Ingresos Brutos provinciales y municipales, impuestos específicos y el impuesto a los débitos y créditos bancarios- terminan reforzando esta brecha.

Existen tres productos entre los diez analizados en los que Argentina presenta precios más altos que todos los demás países incluidos en la comparación: freidora de aire, vestidos y zapatillas.

Si bien se trata de bienes transables, que en principios deberían tener precios similares entre países cuando se expresan en una moneda común, en Argentina los valores resultan generalmente más elevados, debido a la política comercial y tributaria aplicada en el país, tanto en general como específicamente sobre este tipo de bienes. No obstante, la progresiva mayor apertura que se observa en Argentina, y las reducciones en algunos impuestos internos, han acortado las diferencias de precios con otros países, y así debería continuar en próximos meses.

Respecto a las variaciones de bienes durables, se nota una disminución generalizada de precios relativos con respecto a otros países. El único bien con aumentos generalizados es el automóvil (entre 4% y 10%). Por el lado de freidoras de aire, se nota cierta volatilidad de precios, con algunos aumentos relativos significativos respecto a algunos países, y disminuciones relativas menos significativas en los países restantes. Heladeras y motos han tenido sus mayores disminuciones relativas, entre 12% y 58% y entre 5% y 22%, respectivamente.

Cuando se iniciaron estas mediciones, en marzo de 2025 Argentina resultaba más cara que otros países en el 96% de los casos comparados de bienes durables de consumo. Esa proporción bajó en forma prácticamente ininterrumpida hasta 74% en agosto de 2026. Seguramente en el caso de estos bienes, la combinación de eliminación de restricciones cuantitativas a las importaciones, la reducción de aranceles y algunas bajas en los impuestos internos, más que compensaron los efectos de la apreciación de la moneda, de modo que dichos bienes se abarataron en términos relativos a otros países, aunque las diferencias absolutas resultan todavía importantes.

También se verifica, como se desprende del próximo gráfico, que el desvío promedio de precios entre Argentina y el resto de los países fue disminuyendo en el tiempo, desde 91% en marzo de 2025 a 40% en agosto de 2026.

Con relación al poder adquisitivo que tienen los salarios industriales en cada país, en términos de los bienes durables de consumo, puede observarse en la tabla que sigue que Argentina cuenta con mayor poder adquisitivo versus Brasil y México, pero menor poder de compra respecto al resto de países, incluido Chile.

Se destaca que, para adquirir un automóvil, se necesitan 20 salarios industriales en Argentina, 16 salarios en Chile y 6 salarios en los EEUU. Para comprar una moto de baja cilindrada, se necesitan 2,2 salarios industriales en Argentina, versus 1,4 salarios en USA. Para adquirir un par de zapatillas, debe destinarse 7% de un salario industrial en Argentina, 14% en Brasil y México, 4,7% en Chile y 1,8% en los EEUU.

Servicios familiares o personales

En servicios personales o familiares (y bienes relacionados con ellos), Argentina resulta más cara en un 38% de los casos comparados, empeorando levemente respecto al 34% observado en el informe de mayo. La diferencia es más marcada frente a Brasil y China, donde somos más caros en un 90% y 80% de los ítems, respectivamente, mientras que frente a Chile la proporción desciende al 60%. En contraste, en países desarrollados los servicios suelen ser más caros que en Argentina.

En este contexto, nuestro país aparece relativamente caro en una comida en restaurante y en un plan de telefonía móvil, mientras que resulta relativamente barato en la cuota de un gimnasio, la educación preescolar, el precio de la nafta, un capuccino y la tarifa de taxi.

Los resultados obtenidos son coherentes con lo esperado desde la teoría, ya que los bienes y servicios no transables tienden a ser más caros en países desarrollados. Sin embargo, Argentina aparece como relativamente cara respecto de Brasil y China, aunque no tanto frente a Chile.

Comparado a mayo del 2026, algunos servicios como las expensas y la cuota escolar han exhibido aumentos relativos en un rango del 12%-14% y 5%-18%, respectivamente. Solo las tarifas de taxi exhibieron disminuciones relativas, en el rango 7%-11%, pero solamente con respecto a algunos países. Se puede concluir que, en general, los servicios han exhibido aumentos relativos en sus precios en el último trimestre, a la par de la apreciación del peso.

En marzo de 2025, Argentina resultaba más cara que otros países en el 43% de los casos comparados de servicios personales y familiares. Esa proporción bajó hasta 32% en diciembre de 2025, y desde entonces los servicios tendieron nuevamente a encarecerse, llegando a una proporción del 38% en agosto de 2026.

Similar a lo ocurrido con alimentos y bebidas, es probable que durante el año 2025 las reformas de la economía y la depreciación del peso ayudaron a abaratar el precio de los servicios en Argentina, relativo a otros países. Pero la apreciación cambiaria que se verifica en 2026 revirtió parcialmente esa tendencia, aun cuando las reformas continuaron.

Con relación a la evolución del desvío promedio de precios de servicios entre Argentina y otros países entre marzo de 2025 y agosto de 2026, en el gráfico que sigue puede observarse que el desvío promedio pasó de +1% en marzo de 2025 a -9% en mayo de ese año, para luego evolucionar hasta -4% en abril de 2026, y finalmente resultar nuevamente cercano a cero en agosto de 2026. Esto es, Argentina primero se abarató en el precio de estos servicios y luego revirtió la tendencia, para terminar sólo un escalón por debajo del período inicial.

Con relación al poder adquisitivo de un salario industrial promedio, en agosto de 2026 Argentina presentaba mejores guarismos que Brasil, Chile y México, aunque menores que EEUU, Polonia, Australia y Corea del Sur.

Posición en el ranking global

Finalmente, se analizó la posición que ocupa Argentina en el ranking internacional de precios en dólares para un conjunto más amplio de bienes y servicios, tomando como referencia la base de datos de 100 países relevados por Numbeo.

Los resultados confirman que los productos más caros de Argentina a nivel global se concentran en el rubro indumentaria y calzado:

  • Vestido de marca internacional: 2° puesto
  • Zapatillas deportivas: 8° lugar.
  • Jeans (Levi’s 501 o similar): 10° lugar.
  • Agua mineral (1,5 litros): 13° puesto.
  • Barra de pan blanco (500 g): 21° lugar.

Por el contrario, entre los productos relativamente más baratos en la comparación internacional, destacan los siguientes:

  • Vino de gama media: 89° puesto.
  • Cuota mensual de gimnasio: 76° lugar.
  • Bife de Nalga: 56° lugar.

Marcelo Capello y Gaspar Reyna

Responsables de la sección Fiscal.